La desaparición de la familia Gill es uno de los mayores enigmas del país. El matrimonio y sus cuatro hijos fueron vistos por última vez en 2002.
El Ministerio de Seguridad de la Nación le otorgará una recompensa de 9 millones de pesos a quien pueda aportar datos para desentrañar uno de los mayores misterio del país y hallar a la familia Gill, que desapareció hace 20 años de un campo de Entre Ríos.
Al cumplirse dos décadas de la desaparición, el magistrado Gustavo Adolfo Acosta, a cargo del Juzgado de Transición y Garantías de Nogoyá, solicitó al Ministerio de Seguridad que ofrezca una recompensa para aquellas personas que puedan aportar datos que sirvan para dilucidar cuál fue el destino de la familia entrerriana.
Por ello, la cartera conducida por Aníbal Fernández formalizó este miércoles un ofrecimiento de 9 millones de pesos para intentar destrabar el expediente número 350/02, que se encuentra frenado por falta de avances.
La desaparición de la familia Gill: un misterioso caso sin resolver
El domingo 13 de enero de 2002, los Gill habían concurrido a un velorio y luego fueron trasladados al establecimiento rural «La Candelaria», ubicado en Crucesitas 7ma, 80 kilómetros al este de la capital entrerriana: allí vivía la familia desaparecida. A partir de aquella jornada, no se supo más nada de los Gill y se convirtieron en un gran enigma para la provincia litoraleña.
El dueño de La Candelaria, Alfonso Fernando Goette, era una de los sospechosos del confuso hecho, pero con su muerte en 2016 -como consecuencia de un accidente automovilístico- la causa judicial se empantanó aún más.
La principal hipótesis que se investiga es el homicidio y desaparición de los cuerpos de los seis miembros de la familia Gill, en posible coautoría material o autoría ideológica del hacendado.
Durante estos 20 años se realizaron excavaciones en La Candelaria para intentar corroborar declaraciones de testigos que señalaban que los Gill podrían haber sido enterrados allí, pero por el momento no se halló nada en ese sentido y el destino de la familia sigue siendo un misterio.
Familia Gill: la recompensa y el juez que se puso la causa al hombro
Gustavo Acosta, juez de Transición y Garantía de Nogoyá, está desde 2015 al frente de una investigación judicial que parece destinada al fracaso, pero que no: la búsqueda de la familia Gill, cuyo rastro se perdió en el verano de 2002, y de quienes no se ha vuelto a tener noticias. El trabajo judicial de Acosta ha traspasado la rutina que es corriente en Tribunales: junto a María Delia Gallegos, la más tenaz en la pesquisa, logró que en abril último lo recibieran funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación y allá, en Buenos Aires, plantearon una última esperanza. Casi tres meses después lo consiguieron: el Estado argentino pagará una recompensa de $9 millones a quien pueda aportar datos sobre su paradero.
En mayo, desde el Ministerio de Seguridad le pidieron al magistrado un «oficio ampliatorio», y entonces se esperanzó en poder conseguir lo que finalmente lograron. «Tuvimos que empujar, y seguir empujando, como todo trámite administrativo. Mi idea es viajar a Buenos Aires a empujar personalmente, porque a veces pasa que hay que empujar en persona los trámites», contó Acosta a Entre Ríos Ahora cuando todo era incógnita. «Estimo que llevará tres o cuatro meses. Capaz es más largo, pero de mi parte voy a ir cumpliendo todos los requisitos que me vayan pidiendo», contó.
La crónica policial de aquel día habló de una mala maniobra que provocó la salida de la ruta, el despiste y el vuelco de la camioneta Nissan Frontera que conducía el hombre, entonces de 70 años. El accidente fatal ocurrió en la intersección de las rutas 32 y 35.
El juez Acosta, quien desde 2015 está al frente de la investigación de la desaparición de los Gill, no ha dejado de realizar procedimientos, tomar testimoniales, contactar testigos y buscar apoyo de especialistas. Sin embargo, a 20 años de la desaparición, el magistrado lamentó que la causa siga sin datos que brinden una respuesta. «Hasta hora hemos fracaso como Justicia. La verdad no pudimos darle respuestas a los familiares de los Gill sobre lo que pasó con Mencho, Norma y sus cuatro hijos».
La búsqueda de los Gill ha requerido de los servicios del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que estuvo trabajando en La Candelaria, sin resultados.
«El Equipo de Antropología Forense sigue colaborando con la causa. Nosotros vamos a conseguir la información y luego informamos para ver si hacen el georadar. Si esta persona señala el lugar donde vio a Mencho, tomamos coordenadas y hacemos el georadar; después vemo si se excava», explicó.
El 13 de enero de 2022 se cumplieron 20 años de la desaparición de la familia. Consultado al respecto, el juez Acosta manifestó: «Vamos a seguir trabajando para dar una respuesta, para saber lo que pasó con ellos. Sin embargo, hasta ahora la sensación de lo que hemos hecho es de fracaso».
Ahora, el Ministerio de Seguridad de la Nación, que dirige Aníbal Fernández, ofreció una recompensa de $1,5 millón de pesos por cada uno de los integrantes de la familia desaparecida, que son 6, lo que totaliza $9millones por todo el grupo familiar.